¿Cómo vencer el miedo a conocer gente?

Conocer personas desconocidas nunca ha sido fácil, y menos en la situación actual. Vencer el miedo a conocer gente implica que hagas un acto de fe en ti mismo. En éste artículo te descubrimos las 7 claves para que éste miedo se convierte en un aliciente para desarrollar un cambio en tu vida.

Puede que estés en un momento de tu vida en el que no te apetezca saber de nadie y es muy respetable. Si éste no es el caso y lo que quieres es ampliar tu círculo de amistades o conocer a alguien especial pero tus miedos no te dejan, no te pierdas éste artículo.

Conocerás más y mejor. Lo que antes era miedo ahora se convertirá en una bonita afición a la que aprenderás a sacarle todo el provecho 😉

1. Identifica tus miedos

¿Cuáles son tus miedos a conocer gente? ¿Es una inseguridad tuya o por el contrario la situación o la persona que tienes delante? ¿Tus miedos nacen de ti o son producto del exterior?

Identificar tus miedos te ayudará a enfocarte en cómo resolver el tema pendiente. Clarifica cuáles son los verdaderos motivos que hacen que te frenes ante determinadas personas. De ésta forma pondrás los medios para vencer tu miedos.

No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy. Escribe un listado de tus principales miedos: Inseguridades físicas, inseguridades actitudinales, inseguridades emocionales, contextos que no dominas (redes sociales, relaciones de trabajo, primeras citas, encuentros casuales…). Todo aquello que te preocupa y te frene. Se lo más conciso posible, así tú trabajo personal conseguirá ser más efectivo.

El método para identificar tus miedos:

De lo más amplio a lo más concreto:

Ejemplo:

Tus actos son inseguros

¿De qué tipo?

-Te pones nervioso con el cuerpo en tensión

-Mueves los brazos y la cabeza rápidamente

-Aceleras la conversación.

¿Cómo lo haces y en que situaciones?

-Te quedas cómo un palo cada vez que te preguntan algo

-Cuándo te preguntan por algo que no sabes que contestar empiezas a mover rápidos los brazos…

-Puede que tengas uno, o más motivos, o que sean otros…Se lo más preciso posible. Describe cada detalle para qué puedas emplear bien tus recursos de cambio que te comentaré.

2. Préstale atención 

Decir que no existe el miedo una y otra vez no hace que desaparezca. Reconoce la existencia del miedo, dale cabida, no lo niegas por perder tu credibilidad o a ofrecer una imagen de seguridad ante otros. Los más valientes no son los que tienen ausencia de miedo sino a los que reconocen sus miedos y los afrontan.

Si no crees en su existencia seguirás evitando ciertos temas que te preocupan o los solaparás ofreciendo una imagen que no va contigo. Habrás visto el “machito” o la femme fatale” de turno que ante situaciones que no están bajo su control adoptan una actitud que desentona con lo que quieren ofrecer. Por ejemplo un chico que se las da de manitas en el hogar pero cuando ve una araña en la cocina se pone nervioso, o una chica que no ha aceptado el paso de la edad y luce atuendos que llevaba 20 años atrás.

Acepta tus miedos con dignidad, ellos te acompañan en tu viaje para mejorar y aprender de ellos. Te servirán de alerta ante peligros reales y te permitirán tomar buenas decisiones.

3. Conversa con tus miedos.

Para vencer el miedo y conocer gente es bueno que no lo veas cómo un gigante. El miedo es tu amigo, un compañero con quien poder charlar de tú a tú. Bájalo del podium y verás que es mucho más mundano y campechano de lo que pensabas. Quítale todo el decoro y sofisticación que le han dado los años de no sentirse escuchado.

Mantén una conversación sincera con él. Te darás cuenta que él es una respuesta ante una necesidad no resuelta.

Te voy a poner los ejemplos de las situaciones pasadas en la clave 2.

El “machito” que tiene miedo a una araña de la cocina puede que haya tenido una mala experiencia en el pasado. Tal vez al despertó con una araña de plástico en las sábanas que había puesto su hermano. Desde entonces no soporta las arañas y le dan miedo. Si tiene una conversación con el miedo sincera se dará cuenta que unos cuantos centímetros de araña no son suficientes para dos metros de persona y qué en todo caso es la araña la que puede tener miedo a tal sujeto.

En el caso de la “femme fatale” el miedo radica en el paso del tiempo y en seguir aparentando la belleza de una chica de 20 años con su mismo vestuario teniendo varios más. Si ella mantiene una conversación con el miedo a envejecer verá que no es cómo lo pinta. Quizás una suerte. Hay muchas mujeres de 40 años que visten con su propio estilo y son la envidia de muchas jovencitas.

Sea cuál sea tu miedo, dale la oportunidad de conoceros a fondo y verás que no es tan peligroso cómo aparenta, sólo necesita un hombro para ser escuchado.

4. Diseña tu estrategia

Una vez tengas identificado tu miedo, y sepas cómo actúa,  crea una estrategia para poder vencerlo. Sin frenos descubrirás personas nuevas en los distintos ámbitos de tu vida o conocerás ése chico/a que te gusta.

Lo primero, crea un listado en una hoja de todo aquello a lo que tienes miedo cuando te encuentras delante de una persona o situación y que te paraliza. Recuerda se lo más concreto posible.

En el paso siguiente haz una columna con cada miedo y los argumentos por los cuáles sientes que serías rechazado por esa persona o situación. No te preocupes en extenderte en los motivos, aunque te parezcan muchos o algo locos eso te ayudará

Y para finalizar, en la última columna pondrás un interrogante con todos los motivos que has expuesto y añadirás lo siguiente: ¿ Que es lo peor que me puede pasar si…?, intenta responderte a ti mismo.

Estrategia a seguir paso a paso:

Ejemplo:

Columna 1

-Miedo a hablar con ese chico/a del metro que te gusta.

Columna 2

-«El chico/a pensará que mis objetivos es aprovecharme de él/ella.»

-«Los pasajeros del metro se fijaran en mi y empezarán a chismorrear en voz alta.»

-«El chico/a despreciará mi actitud y mi autoestima bajará a menos 0»

Columna 3

¿Qué es lo peor que me puede pasar si…?

-el chico/a piensa que mis objetivos es aprovecharme de ella

Respuesta: Por darle un poco de conversación no haces daño a nadie, incluso puede llevar todo el trayecto aburrido/a y eso le gustará. Hay mucha gente deseosa de una buena conversación, pasamos mucho tiempo solos y más en determinadas situaciones (la pandemia del covid19 nos ha aislado cómo sociedad)

-¿Los pasajeros se fijan en mi y chismorrean en voz alta?

Respuesta: Los pasajeros tienen otras cosas que fijarse en ti y si alguno escucha puede que piense que eso le hubiera gustado hacer a él/ella pero no se atrevió.

-El chico/a desprecia mi actitud de hablar con él/ella.

Respuesta: ¿Cuantas personas has visto que por hablar te desprecien?, en el peor de los casos no te contestará o cambiará del vagón ¿Realmente se termina el mundo porque alguien te respondiera así? Eres muchísimo más, tenlo en cuenta.

Cómo ves con ésta estrategia el miedo a emprender una acción pierde su fuerza. Piensa todo lo que puedes lograr haciendo un cambio de actitud. En éste caso puede surgir una bonita amistad, alegrar al día a esa persona, y quien sabe si una cita o algo más.

5. Visualiza tu cambio.

Antes de emprender la acción hay que optimizar tus recursos. Es importante visualizarte una y otra vez con aquello que esperas de tu acción. Obsérvate a ti mismo en posición triunfante una vez tus miedos irreales han caído cómo un castillo de naipes. Ahora sabes que lo que te retenía para la acción no era tan determinante. Un nuevo mundo te espera a partir de tu valentía.

Utiliza los 5 sentidos para ello. Recrea imágenes potentes en tu subconsciente rodeado de lo que deseas, ponle brillo y los colores deseados. Escucha el sonido de las palabras que te empoderan. El tacto de su piel.Un perfume embriagador. Y el sabor de un gusto que te enloquezca.

Con todo eso aumentarás tu fortaleza y determinación antes de emprender la acción. Llevar éste potencial en la mochila te capacitará para que tus acciones se encaminen al éxito.

6. Supéralo

Cuándo ya has superado los miedos, crees en ti y has visualizado en el éxito en los distintos escenarios sólo te queda actuar. Éste es el momento más importante de todos, lánzate ya, supera esos miedos y conoce a aquellas personas que tanto deseas. Pon a la práctica todo lo aprendido. No tienes nada que perder y mucho que ganar.

Has hecho todo el trabajo contigo mismo para que sea un éxito sea cuál sea el resultado. Tienes una estrategia bien argumentada para que no te deje tirado. Sólo actúa, no mires más allá del momento, verás cómo harás añicos esas respuestas desesperantes que te atormentaban y lo más importante, sea cuál sea el resultado, estarás feliz de haber emprendido el camino sin vuelta atrás.

7. Márcate retos.

Una vez has probado el sabor de superar un miedo hay que seguir marcándose retos para que el engranaje siga trabajando a plena acción. Cuántos más objetivos tengas más fácil te será conocer a distintas personas. Sea quien sea, en ámbitos distintos ¡Lánzate a la acción!

Te recomiendo que no te pares en pensar en los “y sis” y te digas “¿cómo sería si…?” una actitud mucho más atractiva y ganadora. En mi caso las veces que no me he planteado mucho las cosas y me he dejado llevar por las ganas de conocer a alguien es cuando realmente me ha ido bien, mucho mejor que cuándo le daba a la cabeza. Disfruta de esos retos apasionantes que te da la vida, en el trabajo, en la calle, en un parque…¡Tu eliges dónde!

Estamos en un momento en la historia dónde en lugar de distanciarnos necesitamos cercanía y proximidad. Hay mucha soledad, gente que necesita y quiere ser escuchada. Tú eres un elemento de cambio, alguien que ofrece una oportunidad en sus vidas con su conversación y su capacidad de estar. No pienses si es el momento, porqué todos lo son.